Cuando creés que nunca vas a salir del pozo te regalan, te prestan, te encontrás o te llueve un libro de Hugh Laurie.
Esto es una historia real. Le sucedió a una amiga de la amiga de la prima de la hija del hermano del esposo de la amiga de mi madre. O sea, a mí. He aquí mi testimonio. Corría el mes de agosto del año 2009, y quienes son de mi generación sabrán que eran otros tiempos... éramos tan jóvenes, tan llenos de vida, tan despreocupados de las preocupaciones que preocupan a los preocupados... Hacía un mes que estaba de vacaciones, tiempo en el cual había terminado las seiscientas cuarenta y dos lecturas que tenía empezadas, había empezado a aprender a tocar el piano, pintado al menos 8 remeras, salido a andar en bicicleta, empezado el gimnasio y gastado todos mis ahorros. Una semana después empecé el CBC. Oh calamidad. Pensaba que iba a ser emocionante, por fin, estudiar algo que tenga que ver conmigo, hacer amigos, tener profesores que la tengan clara y todo eso que le había pasado a Georgi cuando cursó las últimas dos materias. Cómo pueden caber tantos errores en una sola cabeza, todavía me l...