Sterile stories: Summer days drifting away to oh-oh those summer nights.
Llegó el verano, la puta que lo parió. No soporto, en serio no lo soporto, irme a dormir. No por el momento de acostarme sino más bien por el momento de levantarme y darme cuenta de que hace más calor que el humanamente soportable, y que no me puedo sacar la piel, y que aparentemente la única forma de parar de sufrir es ir a la Iglesia Evangélica del Reino de Dios. Así me debato entre salir desnuda a la calle, darme un baño de hielo y suicidarme. Sumado a la ola de calor incontrolable de la que, similarmente a la ola de frío de la peli El día después de mañana *, debo escaparme cada segundo de mi vida, está la ola de aburrimiento veraniego que también me persigue, pero desde un poco más lejos. Así que para ganar al menos en algo este verano, decidí hacer algo útil por mi vida. Y como Heisenberg Not Dead apuesta al cambio y a la innovación, aquí relato, con mucha más emoción de la debida, La Primera Vez Que Tejí Algo En Mi Vida. In the beginning there was Doctor Who. Quien como sabemos,...