What's up, Dr. Who o cómo autoexcluirse de sus propias amistades
Aramis y Porthos son exacerbadamente fanáticas de Dr. Who y esto ya es sabido por nuestros queridos lectores. Fue así que decidieron introducirme en ese fabuloso mundo (según ellas) de viajes en el tiempo. Sin duda, yo teóricamente no podría haberme resistido ante semejante panorama: Acento inglés Promesa de hombre sensual (Porthos afirma que superior a Obi Wan, comentario que desde el mismo momento que llegó a mis oídos me puso a la defensiva) Viajes en el tiempo ¿Qué más le puedo pedir a una noche de verano? Verdaderamente tenía expectativas de entrar en ese universo paralelo y poder entender las conversaciones de mis amigos dementores. Y llegó el momento de la verdad. Vale aclarar que yo estaba verdaderamente cansada, que tenía sueño y que mi día –con menos de cuatro horas de dormir, mucho calor y una hora y media en el 168- no había sido óptimo. Pero la promesa de Dr. Who me mantuvo en pie, además de una rica cena, buena compañía y un hogareño kirchnerismo que me hacía sent...