Si me mandan al banco, voy contento
Señores lectores, este dementor (que ha vuelto a la vida de tanto chupar almas ajenas) sabe muy bien que últimamente los jubilados son el tema del día. Yo ayer lloré por la vejación de los abuelos. Pero, en esta batalla mediática que todos estamos librando para profundizar el modelo, quien escribe, al igual que Mirtha Legrand, se pone en el lugar de “la gente” y se pregunta no por violaciones inexplicables como las que la Chiqui cree que pueden ocurrir si uno se cría con padres homosexuales (????????????), sino por otra cuestión fundamental: ¿DE QUÉ HABLAMOS CUANDO HABLAMOS DE LA VEJACIÓN DE LOS ABUELOS? Muchos dirán que George Leber Bush tiene la respuesta, pero este dementor, cazador activo en esta selva que es la realidad, tiene un ejemplo tan claro como la compañía de telefonía móvil. Quiero aclarar que todo lo que voy a decir a continuación es verdad, tan verdadero como la existencia de Gil Fuster, alma pagana de la cual ya hemos hablado varias veces en este maravilloso espacio. P...