A fuego lento
Ya han pasado dos días. Desde el mismo momento en que los abanderados ingresaron al estadio supimos que era el final. Tal vez no el final final , porque no será el último de los Juegos Olímpicos. Pero sí es cierto que tendremos que esperar cuatro años para que la alegría retorne a la pantalla (y dada la cercanía, por qué no darnos una vuelta por la ciudad carioca), para que volvamos a ser hinchas de todos los deportes, para que nos acordemos que no sólo existe el fútbol. El momento de ser argentinos con la camiseta tatuada a la piel acabó, pero fue verdaderamente intenso en su brevedad. Ahora queremos ver, como se dijo, novedades constantes de otros deportistas que no sean Riquelme o Botinelli o Trezeguet; basta de las intrigas del plantel de Boca con el técnico; basta de pensar solamente en si el Pelado es o no el técnico que River merece. Es hora de empezar a pensar en lo puede suceder con Federico Molinari, si se retira o no (Vana Onetto consiguió un año más de prórroga). Es hora d...