Señales de humo
Estoy en Santa María, en un cyber de una cooperativa frente a la Plaza Principal. No tengo mucho tiempo para subir la primera crónica del viaje (que empezó hace más de una semana). Puedo decir que estoy muy contenta con el lugar aunque se van a morir cuando sepan cómo son los ritmos aquí. A veces, extraño Buenos Aires y para mí, muy a pesar de la gente del interior, la locura no es la ciudad sino estos parajes donde todos duermen siestas larguísimas (entendibles, por el calor) y donde todo funciona a paso de hombre. La lógica del sentido común no existe. Los paisajes son hermosísimos pero eso de que acá el calor es seco es una mentira de los medios. No adelanto mucho, dejo lo mejor para cuando vuelva y pueda sentarme con un jugo de melón frío a escribir en mi casa. Sólo diré que pasé por San Fernando, Londres, Belén, Antofagasta de la Sierra, Santa María, Hualfín, San José, Villa Vil, La Puerta, El Peñón, Barranca Larga y Laguna Blanca. Hoy parto para Tinogasta y allí haré la ruta del ...