I love those J-I-N-G-L-E- bells o Por qué en época navideña experimento sentimientos encontrados
Navidad es una época de alegría, reunión, amor, regalos, comida y (sobre todo) pan dulce. Sin embargo me siento obligada a desarrollar mi estado de humor personal e invariable a lo largo de la semana que en teoría dura la época de las fiestas, pero en la realidad duran como un mes y medio. Lo que tiene el lector que tener en claro es que no me molesta la Navidad. Es decir, la fiesta de Navidad no me molesta, la familia, la comida, los regalos, los fuegos artificiales. Puede que no sea de las cosas que más me gusten, depende el caso, y mis cyberblogoamigas lo van a entender siendo que conocen mi historia personal de las Fiestas, que dan para escribir no otro artículo, sino un libro entero o incluso se me ocurrió comercializarlas en forma de cómic. Pero no me molestan. Tampoco me molesta, como uno tendería a pensar, la hipocresía de tener que hacer de cuenta que nos gusta la familia y todo eso. Poruqe el mundo es hipócrita, pero en las fiestas, revientan todos los detectores de hipocre...