Cuanto penar para morirse uno



Umbrío por la pena, casi bruno,
porque la pena tizna cuando estalla,
y donde yo no me hallo, no se halla

hombre más apenado que ninguno.

Comentarios

Entradas populares de este blog

Otro eslabón del pedigrí

Ataque 77: de Amateurs a Antihumanos

Pausa País