Cause this is Africa
1. Este no es un artículo 2. Sin embargo, no puedo dejar pasar el histórico momento que vivimos hoy a la tarde con el triunfo sorprendente de Suiza . Alonso se quiere pegar un tiro. 3. El goleador helvético era negro y su apellido era Fernández. Huelgan las palabras. ¿Será porque, como dice Shakira, esto es África? 4. Víctor Hugo, y toda la barra, los AMO. Odio a Fernando Bravo, que sigue en la programación de Continental. Huguito, ¿qué hacés ahí? Como dirían en Duro de domar, rajemos, negro. 5. Mañana quiero a todos los dementores a las 8.30 frente a la pantalla de Canal 7, con Gustavo Kuffner, Diego Latorre y el Príncipe. 6. Viva el mundial. Niembro, la tenés adentro. 7. El mundial es efervescencia colectiva, como dice Durkheim. Ampliaremos. O no. 8. Espectacular Maradona con las Abuelas. 9. Felicitaciones a los equipos sudamericanos, que aún no perdimos ningún partido. 10. Por último, CHI-CHI-CHI, LE-LE-LE, VI-VA-CHI-LE. Por otra conferencia de prensa como la del loco Bielsa. Waka ...

Si ustedes lo permiten,
ResponderEliminarprefiero seguir viviendo.
Después de todo y de pensarlo bien, no tengo
motivos para quejarme o protestar:
siempre he vivido en la gloria: nada
importante me ha faltado.
Es cierto que nunca quise imposibles; enamorado
de las cosas de este mundo con inconsciencia y dolor
y miedo y apremio.
Muy de cerca he conocido la imperdonable alegría; tuve
sueños espantosos y buenos amores, ligeros y culpables.
Me averguenza verme cubierto de pretensiones; una gallina torpe,
melancólica, débil, poco interesante,
un abanico de plumas que el viento desprecia,
caminito que el tiempo ha borrado.
Los impulsos mordieron mi juventud y ahora, sin
darme cuenta, voy iniciando
una madurez equilibrada, capaz de enloquecer a
cualquiera o aburrir de golpe.
Mis errores han sido olvidados definitivamente; mi
memoria ha muerto y se queja
con otros dioses varados en el sueño y los malos sentimientos.
El perecedero, el sucio, el futuro, supo acobardarme,
pero lo he derrotado
para siempre; sé que futuro y memoria se vengarán algun día.
Pasaré desapercibido, con falsa humildad, como la
Cenicienta, aunque algunos
me recuerden con cariño o descubran mi zapatito
y también vayan muriendo.
No descarto la posibilidad
de la fama y del dinero; las bajas pasiones y la inclemencia.
La crueldad no me asusta y siempre viví deslumbrado
por el puro alcohol, el libro bien escrito, la carne perfecta.
Suelo confiar en mis fuerzas y en mi salud
y en mi destino y en la buena suerte:
sé que llegaré a ver la revolución, el salto temido
y acariciado, golpeando a la puerta de nuestra desidia.
Estoy seguro de llegar a vivir en el corazón de una palabra;
compartir este calor, esta fatalidad que quieta no
sirve y se corrompe.
Puedo hablar y escuchar la luz
y el color de la piel amada y enemiga y cercana.
Tocar el sueño y la impureza,
nacer con cada temblor gastado en la huida
Tropiezos heridos de muerte;
esperanza y dolor y cansancio y ganas.
Estar hablando, sostener
esta victoria, este puño; saludar, despedirme
Sin jactancias puedo decir
que la vida es lo mejor que conozco.